El plan más probable es pasar a un motor V8 atmosférico con una unidad eléctrica más pequeña, lo que reduciría tanto el costo como el peso de los coches, y devolvería la F1 a una forma más pura de carreras a fondo.
Para Ben Sulayem, el cambio a motores mucho más baratos de producir y mucho menos complejos que las máquinas actuales también podría abrir la puerta a resolver otra preocupación que ha llegado a su mesa en los últimos meses.



